El reciente debate publico, sobre la Ley de Sociedades de Convivencia y Sobre la despenalización de la interrupción del embarazo, ponen en manifiesto la debilidad del sistema democrático, laico y republicano del País.
Este debate, sin duda muy importante, se ha dado en otros momentos con otros temas: Los métodos anticonceptivos, la transfusión sanguínea, la donación de órganos, los transplantes, la educación sexual y reproductiva, y en otros países la eutanasia. Pero que en el fondo, recurren al mismo origen: la doctrina que se imparte a la feligresía de las iglesias y por otro lado, la visión del Estado Laico.
Se me vienen a la mente la imagen de la curia católica, declarando que es pecado usar algún método anticonceptivo, ò a los testigos de Jehová que visitaban el hogar de mis padres cada domingo, diciendo que las transfusiones sanguíneas, transplante y donación de órganos son también un pecado, a la pareja de mormones uno mexicano y otro norteamericano, que una vez me explicaron su régimen de vida, o a mi propia abuela, cristiana hasta la medula, tratándome de seducir para andar por el camino de dios.
Imagine a México sin una política de control natal, ¿Cuántos pobres hubiera? ¿Cuántos desempleados?, Serian muchísimos mas de los que en la actualidad existen. ¿Cuántas personas hubieran fallecido, si en México estuviera prohibido los transplantes?, ¿imagine a México, sin enseñar a Darwin o a Oparin en las escuelas?, ¿sin investigación genética o paleontológica, física o astronómica, para no contravenir lo planteado en las santas escrituras?. El desarrollo del País seria similar al de Afganistán.
El Estado Laico, a la par con el desarrollo científico y tecnológico, ha sido el motor que ha logrado transformar la vida del ser humano, sobre este planeta, desde la invención de la rueda hasta los computadores son lo que nos ha permitido salir del estado de barbarie, con el que nació nuestra especie.
En otro contexto, es esta forma de organización, la que nos ha permitido coexistir, los cristianos y los infieles, y una serie de corrientes religiosas, incluyendo las autóctonas.
En ese sentido, dentro de un Estado Laico, las leyes sustituyen a los códigos de conducta moral o religiosa, como lo definimos con anterioridad cada religión tiene su visión del mundo, una mas moderna que otra, pero casi todas desfasadas en el grado de desarrollo de la humanidad.
Por ello, estoy convencido que, no se deben constituir leyes en función de una visión religiosa, sin poner en riesgo la secularidad del Estado.
Convencido que en una democracia, las minorías tiene el derecho a disentir; ¿puede una mayoría que profesa una religión, imponer vía la Ley una conducta propia de su fe, sin caer en el totalitarismo?, ¿estas medidas no atentan contra el derecho a profesar libremente las creencias religiosas o políticas?, ¿Se puede proscribir a quien no concuerden con las ideas religiosas de la mayoría?.
En ese tenor, los legisladores serán quienes al final del trayecto decidan, sobre ambos temas, pero ¿pesara más su fe o la defensa de un modelo de organización social que ha permitido la consolidación de un México plural?.
Los regimenes políticos, que han asociado la religión con la forma de gobierno, o que han abrazado las causas religiosas y las han convertido en luchas políticas, han derivado en sistemas que han retrasado el avance y el desarrollo de naciones enteras, han costado mas vidas, que las que dicen defender y se volvieron regimenes segregacionistas.
Aunque falta mucho para que en México sucedan este tipo de cosas, romper el principio del Estado Laico, es abrir la puerta para que poco a poco, se vaya allanado el camino, para que en un futuro la visión religiosa domine el debate publico y el destino de la Republica.
Este debate, sin duda muy importante, se ha dado en otros momentos con otros temas: Los métodos anticonceptivos, la transfusión sanguínea, la donación de órganos, los transplantes, la educación sexual y reproductiva, y en otros países la eutanasia. Pero que en el fondo, recurren al mismo origen: la doctrina que se imparte a la feligresía de las iglesias y por otro lado, la visión del Estado Laico.
Se me vienen a la mente la imagen de la curia católica, declarando que es pecado usar algún método anticonceptivo, ò a los testigos de Jehová que visitaban el hogar de mis padres cada domingo, diciendo que las transfusiones sanguíneas, transplante y donación de órganos son también un pecado, a la pareja de mormones uno mexicano y otro norteamericano, que una vez me explicaron su régimen de vida, o a mi propia abuela, cristiana hasta la medula, tratándome de seducir para andar por el camino de dios.
Imagine a México sin una política de control natal, ¿Cuántos pobres hubiera? ¿Cuántos desempleados?, Serian muchísimos mas de los que en la actualidad existen. ¿Cuántas personas hubieran fallecido, si en México estuviera prohibido los transplantes?, ¿imagine a México, sin enseñar a Darwin o a Oparin en las escuelas?, ¿sin investigación genética o paleontológica, física o astronómica, para no contravenir lo planteado en las santas escrituras?. El desarrollo del País seria similar al de Afganistán.
El Estado Laico, a la par con el desarrollo científico y tecnológico, ha sido el motor que ha logrado transformar la vida del ser humano, sobre este planeta, desde la invención de la rueda hasta los computadores son lo que nos ha permitido salir del estado de barbarie, con el que nació nuestra especie.
En otro contexto, es esta forma de organización, la que nos ha permitido coexistir, los cristianos y los infieles, y una serie de corrientes religiosas, incluyendo las autóctonas.
En ese sentido, dentro de un Estado Laico, las leyes sustituyen a los códigos de conducta moral o religiosa, como lo definimos con anterioridad cada religión tiene su visión del mundo, una mas moderna que otra, pero casi todas desfasadas en el grado de desarrollo de la humanidad.
Por ello, estoy convencido que, no se deben constituir leyes en función de una visión religiosa, sin poner en riesgo la secularidad del Estado.
Convencido que en una democracia, las minorías tiene el derecho a disentir; ¿puede una mayoría que profesa una religión, imponer vía la Ley una conducta propia de su fe, sin caer en el totalitarismo?, ¿estas medidas no atentan contra el derecho a profesar libremente las creencias religiosas o políticas?, ¿Se puede proscribir a quien no concuerden con las ideas religiosas de la mayoría?.
En ese tenor, los legisladores serán quienes al final del trayecto decidan, sobre ambos temas, pero ¿pesara más su fe o la defensa de un modelo de organización social que ha permitido la consolidación de un México plural?.
Los regimenes políticos, que han asociado la religión con la forma de gobierno, o que han abrazado las causas religiosas y las han convertido en luchas políticas, han derivado en sistemas que han retrasado el avance y el desarrollo de naciones enteras, han costado mas vidas, que las que dicen defender y se volvieron regimenes segregacionistas.
Aunque falta mucho para que en México sucedan este tipo de cosas, romper el principio del Estado Laico, es abrir la puerta para que poco a poco, se vaya allanado el camino, para que en un futuro la visión religiosa domine el debate publico y el destino de la Republica.
No solo se trata de estar a favor o en contra del aborto, se trata de garantizarle a los no creyentes la libertad de actuar bajo sus propios principios de ética personal, en función de sus necesidades como individuo, sin que tenga que esconderse o sin que tenga que ser perseguido. Ese derecho es condición sine quo non de una democracia, aunque en ella exista una mayoría que opine lo contrario, por que de ser así, entonces viviremos en un régimen totalitario.
1 comentario:
como cristiano pentecostal, no estoy de acuerdo en el aborto, pero creo fervientemente en el derecho de la mujer de decidir sobre su cuerpo. pero alli esta el detalle,(dijera cantinflas) acaso el ser concebido es parte de la mujer , o es una nueva vida.. dificil decidir, pero creo que una forma de buscar no una solucion ,pero si disminucion de estas situaciones ,es el trabajar en pro de la prevencion , eclesiasticamente a traves de discursos de sacerdotes, reverendos, pastores, etc. invitando a sus seguidores a la abstencion, y por otro lado gubernamentalmente, educando a la poblacion en temas de prevencion atravez de metodos anticonceptivos, pero el principal trabajo lo deben hacer las familias, platicando , consientizando en la responsabilidad que cada persona debe tener sobre los actos de si mismo. atte : lucio benitez leby_2000@hotmail.com , phoenix az.usa. por cierto felicidades por los temas interesantes que escribes
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