
Estimado Amigo Oscar de la Cruz[*]:
Espero que al recibir este correo te encuentres en cabal salud, y también te envió un sincero saludo.
El motivo de este mensaje, es que me inquieto una afirmación que hiciste en ehui.com el día 7 de febrero próximo pasado, cito textual la afirmación:
"Pero lamentablemente el desarrollo de la juventud se ve truncado por diversos problemas que lo afectan.
Uno de ellos es que en los últimos años se ha buscado garantizar el respeto e igualdad de los "derechos" de las minorías, el permitir cosas que están mal y que poco a poco es aceptado por la sociedad, esto, tarde o temprano resquebrajarán la solidez moral de una sociedad." Fin de la cita.
Y por supuesto, que respeto plenamente tu forma de pensar y conducirte, sin embargo, no puede dejar pasar la oportunidad de hacerte ver mi opinión al respecto.
Desde mi punto de vista, la declaración universal de los derechos humanos, es una de las obras humanísticas de mayor trascendencia de nuestro tiempos, y estoy convencido que todas la minorías, ya sean étnicas, religiosas, sexuales, e incluso las económicas, deben tener salvaguardado su derecho a disentir de lo que las mayorías, pensamos o hacemos.
En tal virtud creo que el País y la sociedad Global, avanzan o deben avanzar en la reafirmación de los derechos de los pueblos indígenas, permitir que nuestros hermanos Yaquis y todas las demás etnias, sean respetadas y reconocidas como sujetos de derecho publico y privado, que sea reconocido México como un Estado Pluriétnico, y al mismo tiempo les sea respetado y reconocidos sus formas de organización social y civil, así como el derecho a conservar sus costumbres, sus tradiciones y su lengua madre, así como el usufructo de los recursos naturales de sus comunidades.
Por otra parte, cada vez me convenzo mas, de la utilidad cívica, que ha tenido el Estado Laico, que fundo Juárez junto a otros ilustres mexicanos, donde se respete la libertad de culto y la libre manifestación de ideas y practicas religiosas. Garantizando el mismo derecho a quienes profesan la religión mayoritaria, y quienes pudiesen pertenecer a una pequeña secta o en su defecto a quienes no profesamos ninguna.
Pero sin temor a equivocarme, puede decirte que, la lucha contra la discriminación de las personas con preferencias sexuales diversas, es un movimiento que ha tomado gran relevancia en muchos órganos legislativos del mundo entero, por una sencilla razón: son seres humanos, iguales a cualquier otro. Dejar de reconocerles ese status implica marginación y discriminación social. Y como ciudadanos en derechos plenos deben y tienen la facultad de asociarse para los fines y conveniencia que ellos consideren. Sus practicas y preferencia sexuales al igual que cualquier otro ciudadano heterosexual son del ámbito privado.
La sociedad no puede negar la existencia de estos ciudadanos y al mismo tiempo el Estado debe contar con herramientas jurídicas que permitan la convivencia de estas personas. Los criterios morales, religiosos y éticos, son validos, sin embargo pienso que esos son también del ámbito privado. Y honestamente ¿como individuo te afecta una ley que no vas a requerir por ti condición de heterosexual?, si la respuesta es no, entonces ¿por que negarles el derecho a las minorías sexuales el amparo de una ley?
Me despido no sin antes reconocer tu noble trabajo con los jóvenes de Sonora y principalmente de Empalme. Tu siempre servidor y amigo.
Obed Alberto Castillo Reyes.
[*] Premio Nacional de la Juventud.
Espero que al recibir este correo te encuentres en cabal salud, y también te envió un sincero saludo.
El motivo de este mensaje, es que me inquieto una afirmación que hiciste en ehui.com el día 7 de febrero próximo pasado, cito textual la afirmación:
"Pero lamentablemente el desarrollo de la juventud se ve truncado por diversos problemas que lo afectan.
Uno de ellos es que en los últimos años se ha buscado garantizar el respeto e igualdad de los "derechos" de las minorías, el permitir cosas que están mal y que poco a poco es aceptado por la sociedad, esto, tarde o temprano resquebrajarán la solidez moral de una sociedad." Fin de la cita.
Y por supuesto, que respeto plenamente tu forma de pensar y conducirte, sin embargo, no puede dejar pasar la oportunidad de hacerte ver mi opinión al respecto.
Desde mi punto de vista, la declaración universal de los derechos humanos, es una de las obras humanísticas de mayor trascendencia de nuestro tiempos, y estoy convencido que todas la minorías, ya sean étnicas, religiosas, sexuales, e incluso las económicas, deben tener salvaguardado su derecho a disentir de lo que las mayorías, pensamos o hacemos.
En tal virtud creo que el País y la sociedad Global, avanzan o deben avanzar en la reafirmación de los derechos de los pueblos indígenas, permitir que nuestros hermanos Yaquis y todas las demás etnias, sean respetadas y reconocidas como sujetos de derecho publico y privado, que sea reconocido México como un Estado Pluriétnico, y al mismo tiempo les sea respetado y reconocidos sus formas de organización social y civil, así como el derecho a conservar sus costumbres, sus tradiciones y su lengua madre, así como el usufructo de los recursos naturales de sus comunidades.
Por otra parte, cada vez me convenzo mas, de la utilidad cívica, que ha tenido el Estado Laico, que fundo Juárez junto a otros ilustres mexicanos, donde se respete la libertad de culto y la libre manifestación de ideas y practicas religiosas. Garantizando el mismo derecho a quienes profesan la religión mayoritaria, y quienes pudiesen pertenecer a una pequeña secta o en su defecto a quienes no profesamos ninguna.
Pero sin temor a equivocarme, puede decirte que, la lucha contra la discriminación de las personas con preferencias sexuales diversas, es un movimiento que ha tomado gran relevancia en muchos órganos legislativos del mundo entero, por una sencilla razón: son seres humanos, iguales a cualquier otro. Dejar de reconocerles ese status implica marginación y discriminación social. Y como ciudadanos en derechos plenos deben y tienen la facultad de asociarse para los fines y conveniencia que ellos consideren. Sus practicas y preferencia sexuales al igual que cualquier otro ciudadano heterosexual son del ámbito privado.
La sociedad no puede negar la existencia de estos ciudadanos y al mismo tiempo el Estado debe contar con herramientas jurídicas que permitan la convivencia de estas personas. Los criterios morales, religiosos y éticos, son validos, sin embargo pienso que esos son también del ámbito privado. Y honestamente ¿como individuo te afecta una ley que no vas a requerir por ti condición de heterosexual?, si la respuesta es no, entonces ¿por que negarles el derecho a las minorías sexuales el amparo de una ley?
Me despido no sin antes reconocer tu noble trabajo con los jóvenes de Sonora y principalmente de Empalme. Tu siempre servidor y amigo.
Obed Alberto Castillo Reyes.
[*] Premio Nacional de la Juventud.
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