miércoles, 14 de marzo de 2007

Fuerza Pública.

En el caso de Sonora, los mas recientes asesinatos de dos agentes de la Policía Judicial del Estado, ambos casos, sin un aparente motivo, y en el caso del ultimo, en las propias instalaciones la procuraduría, hacen pensar que se trata de actos intimidatorios, o de muestra de desobediencia o que lanzan un reto a la autoridad.

Por otro, siendo un convencido que debe ser la autoridad civil, quien persiga y combata toda manifestación delictiva, se pone en manifiesto, sobre todo en el área de las policías municipales, el deficiente equipamiento en materia de armas de fuego; muchas corporaciones preventivas cuentan mayoritariamente con revólveres 38 sp. De seis tiros, y muy pocas armas largas automáticas, cuando es la fuerza publica más numerosa en todas las ciudades y generalmente la primera que tiene contacto con los delincuentes y las situaciones de violencia que estos generan.

Resulta evidente ante los arsenales decomisados, que los agentes municipales poco podrían hacer frente al poder de fuego de los M16A1 y AK – 47, granadas de fragmentación y la cantidad de cartuchos útiles con los que cuentan los delincuentes, sin mencionar el equipo de comunicación y blindajes que utilizan los grupos del crimen organizado.

Por otro lado, no es la falta de voluntad política en materia de equipamiento, ya que muchísimos municipios pudieran hacer inversiones importantes en la adquisición de armamento y equipo, similar o mejor con el que cuentan los delincuentes, pero dichas compras se deben realizar ante la SEDANA, y los militares da la impresión (dado a las trabas burocráticas y todo tipo) que no quieren ni donar, ni vender el equipo que las corporaciones municipales y estatales ocupan, o al menos, en las cantidades que se requieren.

Cierto es que se requieren controles para las armas y depurar las corporaciones de los malos agentes, sin embargo, vemos como con cierta frecuencia son dados de baja agentes por salir positivos en los antidoping, y por muchas otras causas; y aun así, el equipo requerido no llega a los municipios.

Lo único que resulta fácil adquirir son patrullas y uniformes, pero esto formalmente no detiene a los delincuentes de mayor peligrosidad.

El asunto de la superioridad operativa (de reacción violenta) de las fuerzas publicas, es condición necesaria para la imposición del Estado de Derecho, por lo siguiente: Los grupos que fincan su modus vivendí en el delito, por voluntad propia no dejaran sus ilícitas actividades a petición de la autoridad, lo harán única y exclusivamente por la coacción de esta, pero en ese proceso los delincuentes presentaran resistencia (de naturaleza violenta) para seguir al margen de la Ley.

En sentido inverso, si la autoridad no tiene la suficiente fuerza coactiva, terminaran imponiéndose no el Estado de Derecho sino la Ley del más fuerte.

Otra consideración importante en relación al estado de fuerza de las corporaciones policíacas, es que si esta no es la suficiente como para poder garantizar que por la vía coactiva hacer valer el Estado de Derecho, terminan las elementos policíacos doblegándose ante los delincuentes ya que ante la debilidad de las corporaciones, un enfrentamiento con los delincuentes representa una sentencia de muerte. Lo cual puede aplicarse de igual forma en sentido inverso, con lo cual creo demostrar mi tesis sobre la necesidad de equipar con mayor armamento y apoyo logístico a las fuerzas publicas.

Por otro lado, los hechos delictivos solo acabaran cuando uno de los grupos en conflicto quede en pie, en el caso de nuestra Entidad, podemos identificar que existen por lo menos tres partes involucradas en esta ola de violencia: El gobierno, y por lo menos dos grupos delictivos que disputan el control del territorio sonorense.

Como ciudadanos tenemos la necesidad que sea el Gobierno quien quede en pie, y someta a los grupos delictivos en conflicto, por que de no ser así, la paz social y la tranquilidad, condiciones necesarias para el desarrollo económico de Sonora, se perderán y junto a ellas las oportunidades mejorar nuestras condiciones de vida.

Comentarios y críticas a obedcastilloreyes@yahoo.com.mx

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