jueves, 8 de marzo de 2007

Privatización y rescate carretero.

Para poder entender las noticias y comunicados del Gobierno Federal, necesitamos ir creando un glosario de términos para entenderlos en sus justas dimensiones; la palabra fomento la podemos entender como el uso de recursos públicos para ayudar a empresarios; el termino subsidio lo pudiéramos catalogar como ayuda al sector social productivo; la palabra populismo, la definiéremos como ayuda gubernamental a las clases mas desprotegidas del país, y la palabra rescate como socialización de la deuda de empresas privadas para que la paguen los contribuyentes; y la palabra concesión es como el gobierno llama a la privatización (que no les gusta usar el termino)o que es igual a mal baratar los bienes y recursos nacionales, para que su utilidad ya no tenga un fin social.

Probablemente esos conceptos que les acabamos de dar a estos términos, no sean lo que el diccionario dice del significado de las palabras en alusión, pero en términos reales, esos han sido lo que en la practica el gobierno ha hecho, y les ha cambiado su significado y uso en el discurso y en la practica, aunque pudiera ser solo cuestión de semántica.

Por ello se dice, que el populismo es la peor de las prácticas gubernamentales y que se debe acabar el paternalismo, también se dice, que los rescates son para fomentar el empleo y que la socialización de la deuda bancaria y carretera ha sido para evitar la crisis y seguir en el correcto desarrollo del país.

Y aunque parezca un sarcasmo eso es lo que se sigue diciendo de las bondades de la privatización – rescate e intento de privatizar nuevamente el sector de las comunicaciones carreteras. Para poder entender esta ilógica acción que pretende impulsar el prócer neoliberal Luís Téllez, tenemos que remitirnos a la historia de la privatización del sector carretero.

Después de investigar a cuanto ascendió el monto por concepto de privatización (concesión) del sistema carretero, de buscar y buscar no encontré un dato concreto de en cuanto se vendieron las 52 concesiones de carreteras y puentes, el dato que si pude encontrar fue a cuanto asciende el monto del rescate carretero a fecha reciente: 160 mil millones de pesos aproximadamente, es decir, eso es lo que resta de que paguemos los contribuyentes por la socialización de la deuda privada que generaron las empresas a las cuales les fue concesionada el servicio.

Faltan dos datos para poder definir a ciencia cuanto nos costo la privatización carretera, el monto en el que fueron vendido y lo que se ha pagado en lo que lleva de operación el Fideicomiso de Apoyo al Rescate de Autopistas Concesionadas, para sumarle al pasivo de este y poder sacar los saldos de esa lesiva transacción al pueblo de México.

La nueva aventura privatizadora pretende concesionar de nuevo el sistema carretero por un monto de 260 mil millones de pesos, de los cuales 160 mil millones se irán directos al la liquidación del pasivo del FARAC, y 100 mil millones en nuevas inversiones en carreteras con sus respectivas casetas.

Por su puesto que de nuevo será el usuario de las carreteras quien tenga que pagar vía su peaje, estos 260 mil millones incluidos el rescate carretero, a parte de lo que ya hemos pagado desde 1997 que se llevo a cabo dicho rescate.

El colmo del cinismo gubernamental, es que las empresas que participaron en la primera privatización y causantes de esa enorme deuda que ahora es pública, puedan participar en la licitación de las mismas carreteras, una vez que estas han sido saneadas.

Y que vuelvan a ganar las concesiones las misma empresas no es descabellado, ni que las vuelvan a quebrar y el gobierno las rescate de nuevo, tampoco.

La historia del sistema bancario es similar, se privatizo, lo quebraron, lo rescataron, lo volvieron a privatizar, lo quebraron de nuevo y lo terminamos rescatando los Mexicanos al pagar con nuestros impuestos que se van al FOBAPROA ahora IPAB.

Estoy cierto que muchos ciudadanos están muy indignados, por esta nueva tomada de pelo que pretenden hacernos. Dicen que el robo más grande del siglo se cometió en Cd. Obregón, contra la empresa SEPSA, pero se equivocan el robo mas grande fue al mismo gobierno (pueblo que paga sus impuestos), y se llama rescate de sectores estratégicos.

No fue a mano armada, fue de cuello blanco, y los culpables gozan de cabal impunidad y hoy, se preparan para hacerla de nuevo, con la complacencia de los mismos funcionarios, que nos prometieron que el primer mundo estaba a la vuelta de la esquina.

Por su atención, mil gracias; Comentarios a obedcastilloreyes@yahoo.com.mx

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